El plan de repoblamiento del choro zapato en el estuario del río Huellelhue sumó un paso decisivo: el traslado de 70 reproductores de Choromytilus chorus desde el estuario hacia el Centro Experimental de Maricultura del Instituto de Fomento Pesquero en Hueihue, comuna de Ancud. La medida busca fortalecer la recuperación de una especie emblemática del territorio y, al mismo tiempo, sostener una actividad con proyección económica local.
La iniciativa es resultado de un trabajo coordinado entre el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP), la comunidad de Huellelhue, la ONG Centro de Pesca Sustentable y el Liceo Politécnico Pesquero de Mehuín. La meta es producir semillas en condiciones controladas para luego retornarlas al hábitat de origen, aportando a la restauración del ecosistema estuarino.
Según se detalló en el marco del proyecto, el traslado se realizó bajo estrictos protocolos de cadena de frío, un aspecto clave para resguardar la supervivencia y condición de los ejemplares. Ya en el centro de IFOP, los choros ingresaron a una etapa de acondicionamiento orientada a su engorda y posterior desove, etapas cruciales para asegurar la producción de semillas.
Carla Álvarez, técnico asistente del Centro Experimental de Maricultura del IFOP, explicó que si bien es la primera vez que en esas instalaciones trabajan con esta especie en particular, el proceso avanza de manera favorable. El objetivo inmediato es lograr la obtención de semillas que, una vez listas, puedan regresar al estuario del río Huellelhue, cerrando el ciclo de apoyo directo a la recuperación del banco natural.
En términos comunitarios, el impacto esperado va más allá de lo ambiental. Recuperar el choro zapato implica fortalecer una base productiva asociada al borde costero y a economías familiares que dependen de los recursos del mar y estuarios. En ese sentido, el repoblamiento se plantea como una herramienta para recomponer biodiversidad y también para abrir oportunidades de trabajo local, con conocimiento técnico instalado en el territorio.
Maricultura y formación en Mehuín
La línea educativa y técnica del proyecto se desarrolla en el Liceo Politécnico Pesquero de Mehuín, donde se implementó un hatchery liderado por Fabiola Chomalí. Allí, tras un desove calificado como exitoso en diciembre, el laboratorio mantiene actualmente semillas en estanques de 2.600 litros, bajo control riguroso de variables como temperatura, pH y salinidad.
El foco no es solo producir semillas, sino también formar capacidades locales. El plan integra a estudiantes en práctica, quienes viajarán en marzo a las instalaciones del IFOP en la Región de Los Lagos para profundizar conocimientos en maricultura. La apuesta es que esa experiencia se traduzca en competencias técnicas aplicables a procesos productivos y de conservación en sus propias comunidades.
Este despliegue se enmarca en un apoyo institucional más amplio. El proyecto cuenta con el respaldo estratégico del Proyecto GEF ICB, ejecutado por el Ministerio del Medio Ambiente e implementado por el PNUD. Ese soporte facilita articular acciones entre actores del territorio, el mundo técnico y la gestión pública, algo clave cuando se trata de restauración de recursos y manejo a escala local.
José Valencia, coordinador marino del Proyecto GEF ICB, planteó que la incorporación del IFOP a la mesa público-privada de gestión es un factor determinante para escalar la iniciativa. La idea es que el repoblamiento deje de ser un esfuerzo aislado y pueda proyectarse con continuidad, sumando capacidades científicas, educativas y comunitarias en la toma de decisiones.
Escalar la conservación a empleo local
En la proyección del plan, el objetivo final apunta a involucrar al Gobierno Regional de Los Lagos para consolidar estas acciones de conservación como fuentes reales de empleo e ingresos sostenibles para las comunidades costeras de la zona. Con los reproductores ya en acondicionamiento en Hueihue, el trabajo del hatchery en Mehuín y la coordinación público-privada en marcha, los próximos pasos quedan ligados a mantener los protocolos técnicos, asegurar la producción de semillas y planificar su retorno al estuario del río Huellelhue.









